CONTANDO MI VIDA.
Cuando era
un niño vivía en un rancho ubicado en una ranchería llamada Macayo y Naranjo con
mis padres, hermanos y abuelo. Cuando comencé con mi educación primaria me mude
a la ciudad para cursarla y tenía que trabajar como bolero y paletero para
poder comer ya que a los once años nos quedamos huérfanos de padre. Mi padre
fue profesor de primaria sin embargo no ejercía como docente habitualmente.
Para cuando alcance los quince años me mude a la capital del estado para cursar
la preparatoria en un centro de bachillerato tecnológico. Nuevamente tuve que
trabajar para poder estudiar y gracias a Dios mi padrino me alojo en su hogar
para poder terminar la preparatoria. Durante mis prácticas y servicio social del
bachillerato con una carrera técnica en laboratorista, conocí a muchas personas
que me aconsejaban que estudiara una ingeniería.
Busque una ingeniería que se
apegara a mis actitudes y habilidades; fue ingeniería industrial químico. Hice el
examen de admisión, pase noches en vela estudiando para poder entrar, recuerdo
que hasta me quedé dormido más de una vez a causa del cansancio de trabajar en
las tardes en una taquería. Para cuando dieron los resultados me desperté muy
temprano en la mañana y me fui hasta la universidad y aun no abrían. Logre entrar
a la carrera pero el sueldo de mis trabajos de medio tiempo no fueron
suficientes para poder sustentarla.
Entonces regrese a mi municipio natal ya
que me ofrecieron una oferta laboral muy buena que no pude rechazar. Con la
carrera técnica que obtuve en el bachillerato hice un examen de conocimientos múltiples
para trabajar como profesor en una secundaria y fui contratado pero con la condición
que tenía que obtener una carrera en docencia; al mismo tiempo obtuve otro
trabajo como profesor en un bachiller. Ya con un mejor sueldo y con la
flexibilidad de horarios pude terminar la carrera de licenciado en docencia tecnológica.
Después de tener mi título obtuve un tercer empleo como profesor en una
universidad local pero mi estancia en ella fue corta ya que el estrés laboral
fue demasiado y opte por trabajar con los adolescentes en la secundarias.
Entre mis más
grandes logros están la buena comunicación con mis alumnos durante toda mi estancia
laboral y la constante capacitación educativa. Considero que una de mis
desventajas es la falta de interés por la lectura que no sea alusiva a la educación.

